#UR61: JoyB

#UR61: JoyB (COUM / LCR / Main Concept)



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1) ESPAÑOL (ver en Geométrika FM)
2) ENGLISH (view in Seance Radio)

— ESPAÑOL —

#UR61: JoyB (COUM / LCR / Main Concept)
escrito por Razeed (Gemoétrika FM)

Generación, en Castellano, puede entenderse bajo dos significados que vienen al caso; por un lado, generación es un sinónimo de creación y, por otro lado, una Generación es un conjunto de personas dedicadas al arte o la Ciencia cuya obra tiene características comunes y que han nacido en años cercanos o han vivido las mismas circunstancias históricas.

Quería empezar así este texto de entrada al podcast de JoyB porque creo que estamos llegando al momento en el que podríamos hablar de que existe una explosión generacional en lo que se refiere a la creación de techno en nuestro país, no es algo que haya sucedido de repente, ya que viene de una línea marcada por épocas y generaciones anteriores en las que, de un modo u otro, el techno siempre ha sido un estilo prioritario y central en España, el caso es que ahora, ya sean las nuevas tecnologías que democratizan el acceso a las posibilidades de producción, la reducción de los precios en las máquinas necesarias, el momento político-social o la simple tendencia histórica, parece que no paran de salir productores que a base de trabajo, continuidad y, por qué no decirlo, talento, empiezan a entrar en sellos extranjeros y maletas de artistas importantes. España es un país que exporta techno de calidad al mundo desde hace muchos años, pero ahora parece más claro y con más futuro que nunca.

JoyB es uno de estos nuevos artistas que, sin estar aún en primera línea, ya lleva varios años dando muestras de su potencial a la hora de hacer música y de la continuidad y la responsabilidad con la que se ha tomado su propia ilusión de producir techno, algo que yo siempre valoraré en casi mayor medida que cualquier otra cosa. Me comentaba V-Obsession cuando hablábamos de Jose Bou (que así se llama realmente JoyB) que por artistas como él es por lo que me pidió que colaborase con ellos, porque Geométrika FM le había ayudado a conocer a gente como él. El caso es que yo no recuerdo muy bien cómo descubrí a JoyB, si a través de algún amigo de Hypnotica Colectiva que me habló de él, a través de Facebook, o quizá a través de Cicuta Netlabel, a los cuales debo muchos de los nuevos artistas techno españoles que he ido conociendo a lo largo de estos últimos años. Menudo trabajo el que han hecho y siguen haciendo…

El caso es que da un poco igual cómo le conociésemos, el que lucha por su sueño y se hace conocer siempre es el que tiene el mérito, y JoyB lleva muchos años persiguiéndolo de ciudad en ciudad, aprendiendo de cada sitio y cada persona con la que se ha cruzado, tal y como él mismo nos cuenta en la entrevista que leeréis a continuación.

Razeed: ¿Cuándo empezaste a escuchar electrónica?
¿Con qué disco dijiste: “buah, ¡esto es lo mío!”?

JoyB: Realmente, no fue un momento o un disco en concreto. Llevo escuchando música electrónica desde muy pequeño. No porque a mis padres les gustara Kraftwerk o grupos por el estilo, sino que fue más por iniciativa e inquietudes propias. Siempre me fascinó (y lo sigue haciendo) el misticismo de esa especie de ritual que es estar reunido en un local oscuro, rodeado de gente (aunque abstraído), con luces estroboscópicas y música estridente, con percusiones contundentes y sintetizadores a todo volumen. No me preguntes por qué, aunque seguro que entiendes de lo que hablo. No me recuerdo a mí mismo, en mi etapa adolescente, aficionándome o prestando la debida atención a ninguna música que no fuera electrónica. Y eso que tuve una temporada en la que lo intenté. Tenía la absurda idea de que para madurar tenía que gustarme la música “normal” o la que le gustaba a la mayoría de mis amigos. Pero no había manera de que me llegara a gustar. Por esa época escuchaba hablar a los “mayores” que iban a la ruta de Valencia sobre el ambiente que se creaba en esos sitios y me quedaba pasmado escuchándoles e imaginándomelo.

Por esa época no había internet, así que me tenía que alimentar musicalmente de lo que conseguía rascar por aquí o de lo que ponían en programas de radio como “It’s Your Time”, pero sobre todo “Bikini Club” de Radio 9 con DJ Bartual, donde a mediados y finales de los 90 emitían noches casi enteras desde alguna discoteca valenciana. También recuerdo que debajo de mi casa había una tienda de electrodomésticos en la que trabajaba un tío que iba todos los fines de semana de “ruta”. Por ese entonces, a parte de pegatinas para el coche y abanicos, se vendían cintas de cassette en las tiendas de las discotecas, y este tío compraba cada semana la cinta de la discoteca en la que había estado. Luego las grababa y las vendía de estraperlo a 100 pesetas en la tienda (pirateo puro y duro). Y ahí estaba yo, comprando cintas de las discotecas a 100 pesetas y escuchándolas en el walkman. Con los años acabé comprándome unos cdj100 y una akiyama dj60, unos meses más tarde me compré mis primeros platos, unos Acoustic Control de correa. Sería alrededor del año 99 o 2000. Se podría decir que fue una transición bastante natural, ya que estaba pensando continuamente en música y mezclando canciones que pensaba que quedarían bien en mi cabeza. Así que al final decidí que la mejor manera era recoger pasta, comprarme un equipo y comprobarlo por mí mismo. No escuché hablar de Jeff Mills o de Oscar Mulero hasta el año 2001 y hasta el 2002 ó 2003 no escuché una sesión de techno en directo. Eso sí, fue escuchar en vivo a Mulero primero y a Sven Väth unas semanas después en Florida 135 y cambiar mi percepción sobre todo lo relacionado con la música y con la fiesta que había conocido hasta entonces. Sufrí una crisis de identidad musical bastante grande después de eso que me llevó a dejar de pinchar durante una temporada larga.

R: En tu caso, ¿qué te llama a hacerte productor?

J: Al igual que mi paso de mero oyente a DJ fue un paso prácticamente natural, creo que el paso a productor también lo fue. Cuando dejas que una disciplina artística se te meta tan adentro, creo que llega un momento en el que quieres y necesitas aportar tu grano de arena y mostrar tu manera de ver ese arte. En el caso de la música, bien sea pinchándola, produciéndola, componiéndola, difundiéndola o, aunque sea, distribuyéndola… En mi caso, llegó un momento en que no me valía sólo con escuchar, recopilar y pinchar, sentía la necesidad de crear mis propios temas. No lo hice antes porque debido a mi estilo de vida (en el que me mudo a menudo de ciudad) nunca he estado mucho tiempo seguido en un mismo sitio y siempre me ha dado pereza la idea de trasladar todo en cada mudanza. Ya tenía que hacerlo con el equipo de pinchar y era una faena. Por suerte y gracias a la evolución tecnológica, hoy en día puedes tener todo tu estudio dentro de un ordenador portátil, así me es más fácil llevar todo y no tengo que romperme mucho la cabeza para trasladar nada.

R: ¿Qué sientes cuando ves que tu música empieza a salir en distintos sellos? ¿Hasta dónde crees que puedes llegar?

J: El ver mi música en distintos sellos, además sellos de distintas partes del mundo, es una satisfacción muy grande. Tengo la “suerte” de que de todo lo que publiqué el año pasado fueron los sellos los que contactaron conmigo, lo que significa que mi trabajo es escuchado y apreciado por gente que ni siquiera me conoce personalmente. Así, en 2014 publiqué prácticamente un EP al mes en sellos de Chile, Mexico, Alemania, Escocia y por supuesto España. No obstante, este año quiero echar el freno un poco y cuidar mejor lo que saco, centrándome en publicar sólo aquellos trabajos que me tengan convencido al 200% y en sellos con los que tengo una dinámica de trabajo bastante buena y una manera de entender esto bastante parecida. Sellos como COUM, Main Concept, LCR o Floor Ready, en los que tengo mucha confianza y junto a los que me gustaría crecer como productor mientras ellos crecen como sello. Esto no quiere decir que me cierre a colaborar con más sellos. Siempre y cuando sean proyectos que me parezcan atractivos y encajen bien con mi manera de entender la música.
Hasta dónde puedo llegar es algo que el tiempo lo dirá, para eso influyen muchos factores. Pero si tuviese que describir mi “futuro ideal” en la música, sería que los sellos que te he nombrado antes crecieran hasta ser conocidos y reconocidos globalmente y yo crecer junto a ellos. Me gusta más esa idea que el que venga a llamarme algún sello importante, la verdad. Aunque si viene un sello importante no le voy a decir que no, claro está, tonto no estoy.

R: Háblame un poco de tu sonido; cómo comienzas a trabajar a la hora de producir, qué sistema utilizas, cómo enfocas la producción…

J: Como en otros aspectos de mi vida, me gusta que las cosas fluyan, por lo que no me marco unos horarios en los que diga; de tal hora a tal hora me toca estar produciendo. Así que me puedo estar dos o tres días sin tocar el ordenador y por contra, otro día, estarme 8, 9 ó 10 horas produciendo un tema desde que lo empiezo hasta que lo acabo. Cuando busco algo de inspiración busco y escucho temas y productores que me gustan e intento, de alguna manera, conseguir un sonido parecido. Aunque al final siempre me desvío y acabo haciendo algo que ni se parece a la idea inicial que tenía. Unas cosas llevan a otras, así que igual empiezo a manipular un sonido o montar una melodía o un pad buscando hacerlo sonar de una manera concreta, pero antes de llegar a que suene como quiero, consigo algo que también me gusta y me inspira algo totalmente distinto. A partir de ahí, ya nada es como tenía pensado. Es como la teoría del caos… jajajaja…

R: Tal y como yo lo siento, eres parte de una “nueva” generación de artistas techno que ha nacido en los últimos años y que lucha por hacerse un hueco en mayor o menor medida, ¿a qué crees que se ha debido esta explosión?

J: Yo creo que, como he dicho antes, los avances tecnológicos han ayudado a que gente como yo, por ejemplo, tengamos acceso a producir nuestra propia música. Si yo hubiese tenido que comprarme una caja de ritmos, un sintetizador, un módulo de efectos y un secuenciador analógicos, creo que nunca hubiese llegado a producir nada por mí mismo, por falta de recursos, básicamente. Todo mi equipo actual es mi MacBook Pro con Ableton, algunos plugins freeware, algún otro plugin pirateado (no se lo digas a nadie) y unos auriculares AKG K240 MKII. Y conozco a más productores que de alguna manera están “triunfando” a nivel bastante más alto que yo que no cuentan con mucho más equipamiento que este. Con esto quiero decir que la inquietud y el talento para producir siempre han estado presentes, pero la falta de recursos y los precios de las máquinas muchas veces han sido un impedimento para que alguien se decidiera a dar el paso de hacerse productor en el pasado. Está claro que si alguien quería producir su música por encima de todo no le importaba el precio ni la falta de nada, se compraba sus cacharros y empezaba a hacer ruidos. Pero ese no era mi caso, no quería gastarme el poco dinero que he tenido siempre en unas máquinas que no sabía si iba a aprovechar.

R: Por otro lado, creo que esta generación se encuentra ciertamente poco valorada debido al tapón que provoca la música de aquellos que llevan más tiempo, y que evita que gran parte de esa música que sale no llegue a los oídos del oyente medio de techno… ¿cómo te sientes tú con respecto a esto?

J: Este tapón no sólo se ve en la música. También lo puedes ver en la política, en el mundo empresarial… Incluso en la televisión y en la radio. La gente que está asentada, no sale ni con lejía.
A niveles generales, yo creo que la situación política en España es un reflejo de la sociedad elevado a la máxima potencia. En España siempre han predominado los favoritismos, el peloteo y los intereses. Si se quiere conseguir algo, se valorará más lo que puedan sacar de ti que si ese haces las cosas bien. Por no hablar del miedo inexplicable que se tiene en este país a todo lo nuevo o que tenga connotaciones de cambio.
Después tenemos la situación de cada región. Por ejemplo, en Castellón, que es lo que durante más años he visto y vivido (o mejor dicho, sufrido), actualmente hay un par de clubes a los que ir, pero son garitos en los que se pincha lo que esté de moda en cada temporada. Estos clubes los regenta gente que sólo lleva a pinchar a quien les baila el agua y que se creen que porque eres de la zona tienes que ir a pinchar gratis o por un precio ridículo (siempre y cuando les hayas peloteado antes, si no ni siquiera existes para ellos). Yo por ahí no paso, ni voy a pinchar lo que me digan que tengo que pinchar, ni voy a chuparle el culo a nadie sólo porque pueda ser que me dé un bolo.

Luego tenemos a los DJs locales, que son para darles de comer a parte. Hoy te pinchan indie, ayer pinchaban house (o algo que ellos llaman house), mañana dirán que pinchan algo que ellos creen que es techno porque Beatport les dice que es techno, pasado mañana pincharán EDM, al otro pachangueo… Pincharían lo que fuera con tal de estar en la pomada y que les llamen, demostrando una falta de personalidad preocupantemente acojonante. Lo peor es que hablas con ellos del tema y no te lo reconocerán nunca y te pretenden vender la moto de que a ellos les gustan muchos tipos de música o que “tienen un abanico muy amplio” o que ellos pinchan sólo lo que les mola… y un sin fin de excusas más. En fin… Que no te los puedes tomar en serio. Por otra parte tienen una concepción del techno con la que yo personalmente, que me dedico a producir y pinchar principalmente techno, me siento insultado. Y como no me gusta sentirme insultado, no estoy nada interesado en formar parte de la escena de Castellón, o mejor dicho, de su escena.
Imagino que en Madrid o en Barcelona pasará algo parecido. Aunque a otros niveles.

R: ¿Crees que la situación social de un país puede influir para que se escuche cierto estilo musical?

J: No sé si tanto como para que se escuche, más bien para crearlo, yo creo. Hablando de música electrónica, no hay que olvidar que Kraftwerk nació en la Alemania dividida por el muro. O que el germen del techno tal y como lo conocemos hoy está en los barrios negros de Detroit, marginados socialmente, aunque económicamente estuvieran mejor que sus antepasados, que fueron los que crearon otros estilos musicales cargados de alma y sentimiento como el jazz, el blues o el soul. Cuando más marginados históricamente estaban. Y casualmente, esta explosión de productores españoles de la que hablábamos antes, coincide en el tiempo con la crisis económica en España. Siempre he pensado que, de alguna manera, se es más creativo y se consigue algo más cargado de sentimiento cuando tienes algo que te aflige que cuando todo es de color de rosa en tu vida.

R: ¿Qué tipo de artistas nos recomiendas escuchar?

J: Realmente escucho de todo, depende del día. Escribiendo esto, por ejemplo, estoy escuchando a Schubert, en una lista de Spotify que tengo con música sólo de piano o sintetizadores y en la que tengo música de Yann Tiersen, Chopin, Ólafur Arnalds, Angelo Badalamenti… Cuando no escucho electrónica me gusta escuchar mucho rock de los 60 y los 70. Aunque si tengo que recomendar algo en concreto, recomendaría a Apparat, Portishead, Sigur Ros, Fever Ray… Son grupos que si se escuchan, nadie en su sano juicio debería poder decir que son malos o que no le gustan. Algo que también me gusta mucho escuchar son los podcast de Electromagnética. Siempre descubro cosas que no conocía en cada programa. El bagaje musical de David y todo su equipo me parece acojonante.

R: Eres de Castellón, ¿qué crees que aportó la Ruta del Bakalao a la escena de nuestro país y a la Europea?

J: No me gusta mucho el nombre de “Ruta del Bakalao”. Básicamente, porque la gente de a pie asocia este nombre a la parte negra de un movimiento que yo considero que musicalmente fue pionero en España y que, si no fuera por esa mala fama que se le dio cuando empezó a llamársele “La Ruta del Bakalao”, hubiese tenido una importancia a nivel global equiparable a lo que puede ser el movimiento que hay ahora mismo en Berlín, el que hubo en Ibiza o el que hubo en Madrid con “La Movida” o en Barcelona después de las Olimpiadas. En esos años hubo conciertos de Nitzzer Ebb, Front 242 y grupos que por ese entonces no se conocían en el resto del país y que tanto han aportado a la música electrónica. Hoy en día la mayoría de la gente lo que conoce de esa época es el famoso reportaje del Canal+ y con eso nos hemos quedado.

R: ¿Has vivido en muchas partes además de Castellón, Ibiza, Barcelona, Berlín? ¿Cuánta importancia ha tenido la música en esto?

J: Pues la verdad es que más de la que cabría esperar. Aunque a unos sitios me fui más movido por la escena musical que tenían que a otros, lo cierto es que es algo en lo que me fijo cuando decido cual será mi próximo destino. Menos cuando decido pasar una temporada en Castellón, ahí quien manda es la necesidad de estar cerca de la familia.

R: ¿Qué ha aportado cada sitio a tu concepto musical?

J: Me gusta pensar que cada sitio me ha aportado mucho musicalmente. Cuando me fui a Ibiza, estuve unos años viviendo a caballo entre la isla y Barcelona. Por esa época el techno era algo relativamente nuevo para mí, ya que hasta entonces había vivido en Castellón y no había escuchado mucho este tipo de música electrónica en mi vida. Allí era un fijo de los lunes en Amnesia y me lo gozaba escuchando a Sven Väth y compañía, que pese a sus idas de olla, me parece uno de los DJs más versátiles que he visto nunca. De allí me fui a Madrid, donde conocí a unos chavales con los que formé un pequeño colectivo y pinché en algunas raves por la zona sur de Madrid y Toledo, llegando a pinchar en un par de ocasiones en las CODE de Fabrik. Después de Madrid vino Berlín, donde mi experiencia fue bastante buena, la verdad, y me aportó muchísimo musicalmente. En un año y medio allí conocí a gente muy interesante. Pero sobre todo conocí la cultura del techno en un sitio donde es llevada a la máxima expresión y eso fue algo que se me agarró muy fuerte dentro. Es cierto que no es necesario estar en Berlín para hacer buena música o pinchar mejor, pero es innegable que si la noche anterior has estado en Berghain, en Tresor o en cualquier fiesta que te puedas encontrar por allí, te sientas a hacer música con otra predisposición.

Me volví por ciertos asuntos personales que estando tan lejos me tenían demasiado pendiente de lo que estaba pasando aquí. Además, allí en invierno hace un frío del carajo… jajajaja!
De todas formas, el irme a Berlín es algo que volvería a hacer si se me presentase la ocasión en el futuro, he sacado muchísimas más cosas buenas que malas de esa experiencia. Por ejemplo, entre algunas cosas buenas que me pasaron allí están que conocí a Liss C (quien sacó mi primer EP en su sello LCR) y estreché mi relación con Hector Oaks (al que ya conocía de mi etapa en Madrid), ahora tengo una muy buena relación de amistad con ambos, dejando a un lado el apartado musical. También, por una serie de rebotes del destino, conocí a Alberto y a Patti, los chicos de COUM, a través de Fede, un amigo en común al que conocí en Berlín a través de Héctor (para que veas la cantidad de rebotes que hubo ahí). Fede le habló de mí y de mi música a Alberto cuando éstos le dijeron que iban a montar un sello. A raíz de ahí Alberto contactó conmigo para pedirme un podcast que primero iba a ser para la serie de podcast de Kraftmann Records, pero que al final se lo quedó él para que abriera la serie de podcast de COUM, donde se han publicado podcasts de algunos de los mejores nombres del techno español actual, algo que me llena mucho. Después del podcast optamos por sacar la primera referencia de COUM a mi nombre. Lo que me llena muchísimo más si cabe.
Me gusta pensar que si no me hubiese ido a Berlín, todo esto no hubiese pasado. Por tanto lo que me aportó musicalmente es mucho.

R: ¿Qué tiene que tener un tema de otro para que lo pinches?

J: Principalmente, que me guste. No suelo fijarme en si es de un estilo o de otro, aunque principalmente pinche techno. Me gusta la música contundente y que tenga algo que decir, que no se base en un sota, caballo y rey.

R: ¿Qué te ofrece la electrónica de baile que no te ofrecen otros estilos musicales?

J: Ante todo, me ofrece la posibilidad de expresarme y mostrar cosas que no puedo explicar de otra manera. No soy muy de hablar o de exteriorizar mis sentimientos, así que dependiendo de mi estado de ánimo, pincho música más o menos relajada o produzco música más o menos oscura o dura. Cuando estoy disfrutando de ella como oyente, la música electrónica me da la posibilidad de evadirme de las inquietudes que pueda tener en el día a día. Con otros estilos de música, aunque también me gusta escucharlos, no me resulta tan fácil llegar a estos estados de ánimo. No sabría explicar por qué pasa esto, la verdad.

R: Descríbenos ese momento encima de una cabina en el que has tenido que respirar dos veces profundamente para no gritar de satisfacción.

J: Hace un par de meses, cuando pinché en Miniclub, en Valencia, junto a Ben Gibson, Phone y Liss C, cuando estaba en mitad de mi set, me apareció Ben Gibson por detrás, eufórico, diciéndome algo así como que lo estaba partiendo y que menudo set estaba haciendo. Después, cuando terminé, los miembros de Hypnotica Colectiva vinieron todos a felicitarme por la sesión que había hecho. Que esta gente, que son algo así como el “sanedrín valenciano del techno”, o al menos yo lo considero así, te feliciten por lo que acabas de hacer, te llena mucho. Pero como he dicho en la pregunta anterior, no soy muy de exteriorizar mis sentimientos, así que tampoco es que llegase a tener la necesidad de gritar de satisfacción, al menos por el momento aún no he sentido eso, espero llegar a sentirlo algún día, será buena señal.

R: ¿Quiénes son tus referentes musicales?

J: Realmente no tengo un claro referente musical o alguien que me parezca que todo lo que hace está bien. Nunca he sido muy idólatra, al contrario, soy muy crítico, tanto con lo que hago yo como con lo que hacen los demás, así que me suelo fijar en gente distinta por temporadas. He tenido épocas en las que me fijaba mucho en Sven Väth, otras en las que me fijaba mucho en Shifted y Rødhåd… Actualmente se podría decir que me inspiro mucho en los trabajos antiguos de Regis, o en las últimas producciones de Sleeparchive o Luke Slater. Obviamente, también estoy escuchando mucho estos días a Aphex Twin, sobre todo debido al revuelo que ha armado en las últimas semanas. Así que tampoco se puede decir que tenga a Aphex como referente, ni mucho menos.

R: ¿Cuál es tu tema fetiche a día de hoy?

J: A día de hoy tengo un par de discos que no salen de mi maleta. Uno es 200 de Donato Dozzy, de 2013, otro es el Gymnastics, de Regis, de 1996.

R: ¿Hasta cuándo te ves peleando por tu manera de entender este mundillo?

J: Pues no tengo ni idea. La verdad es que debido a que no me gusta forzar las cosas, me gusta que fluyan y salgan solas y que en lo que a producción se refiere, he empezado relativamente tarde (aunque pinchando lleve muchos años), me veo con fuerzas para estar mucho tiempo difundiendo en la medida de lo posible la manera en la que yo entiendo que debería ser tratada la música electrónica. Además, hoy en día, con las posibilidades que nos da internet para hacerlo, no me sentiría bien desaprovechándolo.

R: ¿A parte de la producción, tienes alguna idea para el futuro que podamos contar?

J: En lo personal; tengo planeado mudarme a Madrid a lo largo de este año, aunque todavía no tengo muy claro cuando será. Imagino que a finales de verano o principios de otoño, si todo sale según lo tengo previsto. Soy una rata de ciudad y me gusta la sensación de tener las cosas al alcance de la mano, aunque muchas veces no las aproveche, pero me siento cómodo sabiendo que si quiero algo, lo tengo al lado de casa. Y Madrid es una ciudad que tiene absolutamente todo lo que una persona con inquietudes pueda necesitar (menos playa), en la que estuve viviendo durante casi 4 años y que en definitiva me encanta. Para mí, junto a Barcelona, son los mejores sitios de toda España y buena parte de Europa, pese a todos los problemas políticos que hay en ambas ciudades. Sólo les falta, quizá, darle un trato más cultural y respetable a la música electrónica y quitarse tantos complejos de encima cuando se miran en el espejo de otras capitales europeas, que parece que lo único que tienen para sentirse orgullosos sean el R. Madrid y el Barça, y eso no es así. Hay mucho de lo que sentirse orgullosos y mucha gente que sabe lo que hace y tiene talento a raudales. Sólo falta que los que realmente valen la pena se lo crean y desbanquen a los sinvergüenzas vende humos que son las cabezas visibles ahora mismo en la mayoría de ámbitos. No sólo el político, también el empresarial.



— ENGLISH —

#UR61: JoyB (COUM / LCR / Main Concept)
Written by Razeed (Geométrika FM)
Translation by CementO

Generation, in Spanish, can be understood in two meanings that are relevant; first, generation is synonymous of creation, second, a generation is a group of people in the arts or science whose work has common characteristics that were born or have lived years around the same historical circumstances.

I wanted to begin this text entry for JoyB’s podcast in this way because I think we are reaching the point where we could mention that there is a generational explosion in what refers to the creation of techno in our country. It’s not something that happened just suddenly, as it comes from a line marked by periods and previous generations in which, in one way or another, techno has always been a central priority category in Spain. The fact is that now, whether new technologies that democratize access to production possibilities, price reduction to necessary music machines, the socio-political moment or simple historical trend, it seems that they keep churning out producers who through hard work, continuity and, why not say talent, begin to enter foreign labels and in major artist’s bags. Spain is a country that has exported quality techno to the world for many years, but now it seems clearer and with a solid future.

JoyB is one of these new artists but not yet at the forefront and has spent several years showing his potential in making music, continuity and responsibility that has realised his dream of producing techno, something that I will always cherish greater extent than anything else. V-Obsession told me when we talked about Jose Bou (aka JoyB) that artists like him are why he asked me to collaborate with them because Geométrika FM helped him meet people like JoyB. I don’t remember very well how I discovered JoyB if it was through a friend of the Hypnotica Collective who told me about it, if it was through Facebook, or perhaps through Cicuta Net label, which owed a lot to the new Spanish techno artists whom I have been discovering for the last couple of years. What incredible work they have done and are still doing…

The fact is that however we got to know this guy, who fights for his dream and becomes known is always the one with merit, and JoyB spent many years chasing it from town to town, learning from each visit and each person that he crossed, as he tells us in the following interview that you will read below.

Razeed: When did you start listening to electronic music? What was the album that made you go: “wow, this is my stuff!”?

JoyB: Actually, it was not a time or specific media. I’ve been listening to electronic music from an early age. Not because my parents liked Kraftwerk or groups like that, but it was more for initiative and my own concerns. I was always fascinated (and I still do) the mysticism of the kind of ritual that is being gathered in a dark room, surrounded by people (although abstracted) with strobe lights and loud music with strong percussion and blasting synthesizers. Don’t ask me why, although I’m sure you understand what I mean. I can’t remember myself in an adolescent stage, loving it or paying due attention to any music other than electronic. I had a period of time where I tried and I had the absurd idea that to mature I had to like the “normal” music or the music that most of my friends were listening to. But there was no way I could like it. By that time I heard the “older” generation talk that mentioned taking the Valencia route and about the ambience that was created in those places and I got stunned listening and imagining it.
At that time there was no internet, I had to feed musically from what I could get, scratched around here or what they put on radio as “It’s Your Time”, but especially “Bikini Club” Radio 9 with DJ Bartual where in the mid to late 90s was transmitting almost whole nights from some Valencian club. I also remember that under my house there was an appliance store where a guy worked and who went every weekend “on the road”. By then, apart from bumper car and fans, cassette tapes sold in stores of nightclubs, and this guy bought each week the tape of the nightclub where he had been. Then he recorded and sold them on the black market at 100 pesetas (Spanish currency at that time) in the shop (pirate way at all). And there I was, buying tapes of nightclubs for 100 pesetas and listening on the Walkman. Over the years I ended up buying a cdj100 and dj60 akiyama, a few months later I bought my first turntable, a belt Acoustic Control. It might be near the year 1999 or 2000. You could say that was a pretty natural transition, as I was continually thinking of mixing music and songs that I thought would fit in my head. So in the end I decided the best way was to collect material, buy a computer and see for myself. I had never heard talk about Jeff Mills or Oscar Mulero until 2001 and until 2002 or 2003 I did not hear a live techno session. but I was listening live Mulero and Sven Väth first few weeks later at Florida 135 and changed my perception about everything related to music and the party I had ever known. I suffered a rather large musical identity crisis after, that made me stop DJing for a long period of time.

R: In your case, what interested you in becoming a producer?

J: As my step from listener to be a DJ was a pretty natural progression, I think that the move to become a producer was also like that. When you let an artistic discipline get you into so deep, I believe there comes a time when you want and need to give your contribution and show your way of seeing this art. In the case of music, by either playing it, producing, composing, spreading or even distributing… In my case, it came a time when it wasn’t worth just listening, collecting and playing, I felt the need to create my own tracks. I didn’t before because due to my lifestyle (where I move from town to town) I’ve never been in a long time in just one place and has always been lazy the idea of moving everything for every move. I had to do it with the equipment and was so difficult. Fortunately, thanks to advances in technology, now you can have the whole studio within a laptop, so it’s easier to carry it around and not have to break my head too much to move anything.

R: What do you feel when you see your music going out on different labels? How far do you think you can get?

J: Seeing my music on different labels, plus labels from around the world, it is a big satisfaction. I was “lucky” that everything I have published last year were the labels who contacted me, which means that my work is heard and appreciated by people who do not even know me personally. So in 2014 I published almost an EP every month in labels from Chile, Mexico, Germany, Scotland and of course Spain. However, this year I want to put on brakes a little and take better care what I release, focusing on publishing only those works that have convinced me 200% and in labels in which I have a pretty good job dynamic and have a way to understand this in a quite similar way. Labels like COUM, Main Concept, LCR or Floor Ready, in which I have a lot of trust and where I would like to grow as a producer as they grow as a label. This doesn’t mean that I’m closing myself to collaborate with more labels. As long as those projects are attractive and have a good fit in my way of understanding music.
How far I can get is something that time will tell, for it is influenced by many factors. But if I had to describe my “ideal future” in music, would be that the labels I have mentioned before grows to be known and recognized globally and I grow along with them. I rather like that idea than any mayor label contacts me, really. Even if I was contacted by a major label, I wouldn’t say no, of course, I’m not stupid.

R: Tell me a little about your sound; how you start producing, what kind of system you use, how you approach the production…

J: As in other aspects of my life, I like things to flow, so I don’t mark schedule where I say; from this hour to this hour I’ll be producing. So I can be two or three days without touching the computer and opposite day, been 8, 9 or 10 hours producing a track from beginning to finish. When I’m looking for some inspiration I look and listen to tracks and producers that I like and try, somehow, to get a similar sound. Although in the end, I always detour and I just do something that neither resembles the original idea I had in the first place. Some things lead to others, so maybe start to manipulate a sound or create a melody or play with a pad looking to make sound in a certain particular way, but before reaching the sound that I want, I get to something that I like and inspires me in a totally different way. From there, nothing is as I planned. It’s like chaos theory… hahaha!

R: As I feel, you’re part of a “new” generation of techno artists born in recent years and struggling to gain a place in a greater or lesser extent, what you think is due to this exposure?

J: I believe, as I said before, technological advances have helped people like me, for example, to have access to produce our own music. If I had to buy a drum machine, synthesizer, an effect module and analogue sequencer, I think I would have never produced anything by myself, basically for lack of resources. All my current equipment is my MacBook Pro with Ableton, some freeware plugins, some other pirated plugin (don’t tell anyone and AKG K240 MKII headphones. And I know most producers are somehow “triumphing” in a much higher way that I and don’t have this level of equipment that I have. By this I mean that the concern and talent to produce have always been present, but the lack of resources and machine prices has often been a deterrent for anyone to decide to take the step to become a producer in the past. Clearly, if someone wanted to produce their music above all, it didn’t matter the price or the lack of anything, they bought their stuff and started making noises. But that wasn’t my case, I didn’t spend the little money I have to ever own a machine that I don’t know if I was going to take advantage of.

R: On the other hand, I think this generation is certainly undervalued due to the plug that causes the music of those who have been longer careers, and prevents that mayor part of that music doesn’t not reach the ears of the average techno listener… how do you feel about this?

J: This capful is not only seen in music. You can also see in politics, business… and even on television and radio. People who sit down don’t go out even with bleach.
In general, I think the political situation in Spain is a reflection of society levelled at maximum power. In Spain it have always predominated favouritism, the rally and interests. If you want to get something, it’ll be valued what they can get from you than you doing the right thing. Not to mention the inexplicable fear this country has to everything new or has connotations of change.
Then we have the situation of each region. For example, in Castellón, which is what more years I have seen and experienced (or rather, suffered), currently there are a couple of clubs where people go, but they’re gambling what’s been playing fashionable music for different seasons. These clubs are resented by people who only takes DJing who dance their water and they believe that because you are in their area you have to play for free or for a ridiculous price (as long as you have turned it before, if not, you don’t even exist to them). I don’t step out there or will play what they tell me what I have to play or suck their asses to anyone so I can get paid.
Then we have local DJs, who we feed separately. Today they play indie, yesterday they played house (or something they so-call house), tomorrow they’ll say they play something they believe is techno because Beatport tells them it’s techno, the day after tomorrow they’ll play EDM, next day “pachangueo” (Latin danceable music)… they would play anything as long as they can be in the mix and contact them, demonstrating a disturbingly shocking lack of personality. What is worse, you talk to them about it and they won’t ever recognized you and they’ll try to sell you the idea that they like a bunch types of different music or “have a very wide range” or that they just play whatever they like… and infinite more excuses. Anyway… you can’t take them seriously. In the same case, they have a conception of techno where I personally am dedicated to produce and DJing, where I feel insulted. And I don’t like to feel insulted, I’m not at all interested in being part of the Castellón’s scene, or rather, their scene. I imagine that in Madrid or Barcelona something alike happens. Although other levels.

R: Do you think the social situation of a country can influence to a certain musical style that can be hearing around?

J: I don’t know so much that to be heard rather than to create, I believe. Speaking of electronic music, don’t forget that Kraftwerk was born in Germany divided by the wall. Or that the techno germ as we know it today is in the black neighbourhoods of Detroit, socially marginalized, but economically they were in a better level than their ancestors, who were the ones who created other loaded musical styles with soul and feeling like jazz, blues or soul. When they were historically marginalized and coincidentally, this exposure of Spanish producers of which we spoke earlier coincides with the economic crisis in Spain. I always thought that, somehow, it is more creative and it finds something full of feeling when you have something that ails you than when everything is pink in your life.

R: What kind of artists would you recommend us to listen?

J: I really listen to everything, depends on the day. Writing this, for example, am listening to Schubert in a list on Spotify that I have with only piano music and synthesizers in which there is music of Yann Tiersen, Chopin, Ólafur Arnalds, Angelo Badalamenti… When I’m not listening to electronic music, I like to listen to a lot of 60’s and 70’s rock. But if I have to recommend something specific, I would recommend Apparat, Portishead, Sigur Ros, Fever Ray… those are groups that if you listen, nobody in their right mind should be able to say they are bad or dislike them. Something I also love listening is the Electromagnética podcast. Whenever I discover things you did not know in each program. The musical background of David and his team seems tremendous.

R: You’re from Castellon, what do you think Bakalao’s Route contributed to our country’s scene and the European scene?

J: I’m not a fan of “Bakalao’s Route” name. Basically because ordinary people associate this name to the black part of a movement that I think musically was a pioneer in Spain and, if not for the bad reputation that was given when it began to be called “Bakalao’s Route” it would have an importance, comparable globally to what it’s happening right now in Berlin, the one that existed in Ibiza or the one in Madrid with “La Movida” (‘The Move’) or in Barcelona after the Olympic Games. In those years there were live concerts by Nitzzer Ebb, Front 242 and groups who by that time weren’t unknown in the rest of the country and have contributed so much to electronic music. Today most people know what that time was thanks to the famous program in Canal+ and they stayed with that.

R: Have you lived in many places besides Castellón, Ibiza, Barcelona, Berlin? What importance has music been on this?

J: Well, the truth is that more than one would expect. Although some places I was more moved by the music scene they had to others, the truth is that it is something that I notice when I decide what will be my next destination. Except when I decide to spend some time in Castellón, there commands the necessity to be near my family.

R: What has each place contributed to your musical concept?

J: I like to think that each place has contributed a lot musically. When I went to Ibiza, I spent a few years living halfway between the island and Barcelona. That time, techno was relatively new to me, because until then I had lived in Castellón and I haven’t heard much this kind of electronic music in my life. There I was a fast for Mondays at Amnesia and I enjoyed listening to Sven Väth and company, despite his headloose, I believe he is one of the most versatile DJs I’ve ever seen. From there I went to Madrid, where I met some kids with whom I formed a small collective and I played on some raves for the south area of Madrid and Toledo, even playing on a couple of occasions at CODE Fabrik. After Madrid I came to Berlin, where my experience was pretty good, actually, and it contributed so much musically. In a year and a half I met very interesting people. But mostly I met the techno culture in a place where it is taken to the max and that was something that grabbed me very strong into it. It’s true there isn’t a necessity to be in Berlin to make good music or play better, but it is undeniable that if last night you’ve been to Berghain or Tresor or any party you could get there, you sit down to make music with other predisposition.
I got back for some personal issues, so far away I had to be aware of what was going on here. In addition, winter there is cold as hell… hahahaha!!
Anyway, the idea of travelling to Berlin is something I would do if I submit the chance in the future, I got many more good than bad things from that experience. For example, among some good things that happened there, I met Liss C (who took my first EP on his label LCR) and shook my relationship with Hector Oaks (which I already knew from my time in Madrid), now I have a very good friend relationship with both, leaving aside the musical section. Also, for a series of bounces of fate, I met Alberto and Patti, the boys behind the label COUM, through Fede, a mutual friend whom I met in Berlin through Héctor (so you can see how many rebounces there was). Fede told him about me and my music to Alberto when they told him they were going to start a label. From there Alberto contacted me to do a podcast that first would be for podcast series Kraftmann Records, but ultimately he kept so it can open the podcast series COUM, where it has published podcasts of the best names in contemporary Spanish techno scene, something that gave me joy. After the podcast we decided to take the first reference of COUM with my name. What gave me more joy if it was more to put.
I like to think that if I haven’t had the chance to travel to Berlin, none of this had happened. So it contributed a lot musically.

R: What needs to have the other person’s track for you to play it out?

J: Mainly, that I like it. I don’t usually notice of one style or another, but mainly I play techno. I like strong music and that have something to say, that is not based on a jack, queen and king.

R: What does electronic dance music offer you that other types of music don’t?

J: First of all, it gives me the chance to express myself and show things I cannot explain otherwise. I don’t use speech to express my feelings, so depending on my mood I play music more or less relaxed or produce more or less dark or hard music. When I’m enjoying it as a listener, electronic music gives me the chance to escape from the concerns you may have in the day. With other styles of music, even I also like to listen, It isn’t that easy to get to these moods. I couldn’t explain why this happens, really.

R: Describe the time in a dj booth where you had to breathe deeply twice to not scream of satisfaction.

J: A couple of months when I played in Mini Club in Valencia, next to Ben Gibson, Phone and Liss C, when I was in the middle of my set, it came Ben Gibson from behind, euphoric, saying something like I was devouring him and what an awesome mix I was doing. When I finished playing, Hypnotica Collective members all came to congratulate the session I have done. These people, who are like the “Valencian Sanhedrin techno” or at least I think so, congratulated for what you just did, that’s fulfilling. But as I said in the previous question, I don’t quite express my feelings, so it’s not that I was in the need to shout out of satisfaction, at least for now I still have not felt that, I hope to feel it someday, it will be a good sign.

R: Who are your musical influences?

J: I really have no clear musical reference or someone who seems to me that everything he does is good. I’ve never been very idolater, on the contrary, I am very critical, both for what I do like with what others do, so I usually notice people in different periods of time. I’ve had times where I notice Sven Väth a lot, others in which I notice a lot Shifted and Rødhåd… Currently you could say that I’m very inspired in ancient works from Regis, or the latest productions from Sleeparchive or Luke Slater. Obviously, I’m also hearing a lot these days Aphex Twin, mainly due to the uproar reinforced in recent weeks. So you can’t say I have to Aphex as a reference, by no means.

R: What is your fetish track today?

J: Today I have a couple of records that don’t leave my bag. One is “200” from Donato Dozzy, 2013 and another is the “Gymnastics” from Regis, 1996.

R: How long do you see yourself fighting for your way of understanding this world?

J: Well I have no idea. The truth is that because I don’t like to rush things up, I like them to flow in and out alone and as far as production is concerned, I started relatively late (although playing has taken many years), I see myself strong to use much time spreading as far as possible the way I understand it, it should be treated electronic music. Also today, the opportunities given by the internet to do it so, I wouldn’t feel good missing it out.

R: Beside of the production, do you have any idea of the future we can expect?

J: Personally; I have planned to move to Madrid throughout this year, although I haven’t a clear idea when will it happen. I imagine that will be late summer or early fall, if all goes as I expected. I am a city rat and I like the feeling of having things close at hand, even though I don’t take advantage of, but I feel comfortable knowing that I do really want something, I’m really home. And Madrid is a city that has absolutely everything a person with concerns might need (minus a beach), where I was living for almost four years and ultimately love. For me, along with Barcelona, are the best places in all Spain and much of Europe, despite all the political problems that exist in both cities. For what they’re lacking, perhaps, give a more cultural and respectable treatment to electronic music and take off so many complexes when they look in the mirror from other European capitals, it seems that they just have to be proud to be the “Real Madrid” and “Barça”, and that is not so. There is much to be proud of a lot of people who know what they are doing and has talent in abundance. All we need is those individuals believe in themself and dislodge those who just make smoke that are the visible heads now in most areas. Not only the political man, also the businessman.

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